martes, 27 de marzo de 2018

Festival de Gaitas: Nuestra burbuja dentro del país

Este fue el segundo año que participo en el Festival intercolegial de Gaitas, como mamá gaitera.

Con Brenda fue en el 2014, y ahora con Sarah, en el 2017.

Ambas experiencias fueron espectaculares. Y si tuviera un tercer hijo, volveria a participar. Como decía una amiga: Si mi hija no hubiera querido, adopto a otra que sí quiera. Es un torbellino de emociones, que no me lo perdería por nada del mundo.

No sé a cuántas mamás o papás les pasó que al principio no estaban convencidos de participar en las Gaitas. Cuando le tocaba a Brenda participar, yo no estaba muy convencida. Me parecía absurdo. No estaba de acuerdo con los gastos, con el despilfarro en los trajes, accesorios, etc. Me gustaba como era antes, que se usaba un pantalón cualquiera y una camisa de un color, y a tocar, cantar y bailar. 

Dada la situación del país, yo le decía a Sarah que propusiera que no se gaste tanto en los trajes y accesorios. Que seamos un colegio pionero en bajar los presupuestos.

Pero hoy digo, después de ver todos los grupos, que el traje le da un toque especial. En verdad cada detalle cuenta: traje, accesorios, música, voces, baile, protocolo, sonido, madres comité, todo... Si uno de estos pilares no está bien, se cae el espectáculo.

Cuando el Festival de Brenda lloraba en cada toque. Me impresionaba que muchachos tan jóvenes fueran capaces de montar tal espectáculo. Ver la seriedad con que tomaban cada evento, como se coordinaban y ayudaban entre ellos, me conmovía muchísimo.

Con el Festival de Sarah, lloré más al final. Estos meses de toques y agite me liberaron de estar sumergida en la crisis del país, y saber que esa burbuja estaba por terminar, me encogía el corazón. 

Adicionalmente, todos los colegios le dedicaron una o dos canciones a Venezuela. Todos, de alguna forma, se estaban despidiendo de su país. Una gran parte de los chicos piensan migrar, al graduarse o en pocos años, Creo que casi ninguno se ve en Venezuela, por lo menos no por los próximos 10 años.

Este año hubo muchas dudas. No sabíamos si el Festival se iba a poder dar. Pero a pesar de todos los obstáculos, se hizo. Pero con varios detalles muy especiales, que nos hicieron, a más de uno, llorar y llorar, pero de emoción, de orgullo.

Uno de los eventos que más me gustó fue el organizado por el Colegio Santo Tomás de Villanueva, en el Hospital de niños JM de Los Ríos. Nuestros hijos entregaron el corazón a los niños del Hospital. Entregaron el corazón, la charrasca, el teclado, los pasos de baile, los micrófonos. Los niños fueron parte de la agrupación, y se sintieron importantes y muy tomados en cuenta. 

Yo me siento muy orgullosa de las generaciones de mis hijas. No les ha sido fácil. No han tenido la libertad que yo tuve a su edad, ni la tranquilidad, ni la posibilidad de disfrutar la juventud en actividades que les corresponde, como fiestas, playas, paseos, etc. Por esa razón, el Festival de Gaitas fue también una burbuja para los chicos. Estaban de Fiesta en Fiesta, todos los fines de semana, entre toques y postgaitazos.

A diferencia del Festival de Brenda, en el Festival de Sarah había un gran énfasis por compartir, por unirse, por pasar mucho tiempo juntos. Los chicos podían pasar 2 ó 3 días sin ir a sus casas. Esto de no poderlos buscar en la noche, hizo que se unieran los compromisos y las reuniones. Toque el viernes, en la tarde, postgaitazo viernes en la noche, preparación sábado en la mañana, toques el sábado, postgaitazo sábado en la noche y toques en domingo...

No hablemos de las notas... Bajaron, pero eso hizo descubrir otras facetas espectaculares: los buenos estudiantes, apoyaron a los que se les hacía más difícil las materias. Yo vi en la mesa del comedor de mi casa, como hablaban de química o biología mientras se maquillaban y peinaban las chicas. También tuvimos el bellísimo aporte de Julian , que preparó clases magistrales de Física, Química y Matemáticas para los chicos de Gaitas.

Vimos como la mayoría de los compañeros se hicieron protocolo de una u otra forma, solo para estar juntos y colaborar. 

Al final, Las Gaitas se convirtió en un proyecto de todo 5to año, y del orgullo de todo el colegio.

Gracias, Venezuela, por nuestras tradiciones. Gracias, Colegio Santiago de Leon, por el apoyo. Gracias, mamás comité de gaitas, por hacer de las gaitas un espectáculo como los mejores y muy profesional. Gracias, Promo 2018, por darnos tantos momentos inolvidables. Gracias, hijas, por hacerme siempre la madre más orgullosa!!!

domingo, 10 de septiembre de 2017

Madres que van más allá de la vida...

Hay madres que entregan su alma en vida por los hijos, y hay otras que además entregan la vida por los hijos... Y en el más allá siguen ayudando como madres... Este es el caso de mi abuelita Alegría, mamá de mi mamá.

Yo tengo solo bellos recuerdos de ella. Me encantaba visitarla y hablar con ella. Siempre la vi como una mujer inteligentísima, picara, abnegada a la familia y muy clara en sus ideas, hasta el último día.

Recuerdo una vez que nos sentamos juntas en un velorio, y empezamos a hablar en voz baja. Creo que ha sido el único velorio que lo he pasado muy distraída, por todos los cuentos que me echaba de cada persona que pasaba.

También recuerdo cuando leía las noticias en el periódico y le decía una grosería a algún político... Me impresionaba lo actualizada que estaba en los vocablos.

Los cuentos de mi mamá sobre ella y mi abuelito son para escucharlos una y otra vez. Pero de lo que estoy segura es que mis tíos y mi mamá estudiaron gracias a mi abuelita, que era la que ponía carácter en la casa. Si fuera por mi abuelito, dejaba a todos sus hijos en casa para que no sufrieran con los estudios. 

Inclusive, mi papá siempre le agradeció a mi abuelita porque gracias a ella, él estudió en la Universidad. Este cuento es para otro día. Hoy quiero hablar de mi abuelita como madre.

Toda la vida familiar giraba alrededor de ella. Ella logró que todos tuviéramos una relación directa con ella. Y a todos nos encantaba visitarla. 

Yo recuerdo su casa perfectamente, cada cuarto, cada mueble. Tengo una silla de ella en mi casa, y es mi tesoro preciado.

Mi abuelita sufría del corazón, pero era un tema muy bien controlado con su médico y sus medicamentos, gracias a D-os.

Yo tenía 2 tíos de la misma edad de mi abuelita, esposos de 2 de mis tías. Estos 2 tíos y mi abuelita eran contemporáneos de 1908. Uno de ellos era mi tío Rivera, esposo de mi tía Dolly. 

Mi tío Rivera era muy querido por mi. Era muy amigo de mi papá, jugaban ajedrez casi que todos los domingos, y era una persona que sabía de todo. Cualquier pregunta que tuvieras, él le tenía una respuesta. Y yo recuerdo su bella sonrisa hasta en esos días que no reconocía a casi nadie. No se me olvida un día que fui a visitarlo, ya estando muy enfermo, y mi tía Dolly le dice: ¿Recuerdas a Simita? Y el sonríe: la hija de Dago y Esther. Guaooo. Qué agradable saber que éramos de las pocas personas que aun recordaba.

Para cuando el trío tenía 85 años de edad, mi tío Rivera estaba muy enfermo, y mi tía Dolly estaba entregada a sus cuidados. Ya casi no visitaba a mi abuelita, su mamá. 

A partir de este momento, la historia es con la información, las impresiones y los recuerdos que yo tengo. Siempre puede pasar que otras personas de mi familia tengan alguna información distinta o adicional. Si estás leyendo esta historia y tienes algún dato que agregar o cambiar, por favor, dímelo. 

La noche de un jueves mi abuelita le pidió a mi mamá que la llevara a ver a mi tía Dolly, porque tenía días sin verla. 

Al llegar a casa de mi tía Dolly, ella se dio cuenta lo mal que estaba mi tío Rivera, y lo sufridos que estaban mi tía Dolly y mis primos. Según los doctores, mi tío Rivera ya estaba muy mal y no le quedaba mucho de vida. Esperábamos su ida en cualquier momento. Muchos sabemos lo duro que son esos días, donde un familiar está muy mal y va a fallecer en cualquier momento...

Al irse de casa de mi tía Dolly, mi mamá nos cuenta que mi abuelita le dijo: Voy a tener que irme yo, para llevarme a Enudio (nombre de mi tío Rivera). Mi mamá le responde: Ay, mamá, déjate de tonterías. Ahora es que te falta a ti para morir. 

Increíblemente, al día siguiente, viernes, hubo que llevar a mi abuelita de emergencia a la clínica, con una deficiencia pulmonar... Aparentemente, no se pudo tomar la pastilla que la controlaba, y los pulmones se le llenaron de líquido.

Todos estábamos en la clínica, esperando que los doctores la salvaran. Estuvimos hasta las 2am del sábado, y nos fuimos a la casa, con la idea de que ya mi abuelita estaba fuera de peligro. El Dr. Suckerman, o Súperman, como le decíamos en la casa, nos había dicho que nos fuéramos tranquilos. Había una alta probabilidad que mi abuelita saliera de esto sin problemas. 

Al día siguiente yo volví a la clínica a las 7am para ver a mi abuelita, y a quien me encuentro de primero en el pasillo es al doctor. Le pregunto muy alegre: Doctor, ¿cómo sigue mi abuelita? Y su cara era de sorpresa: ¿No lo sabes aun? Tu abuela falleció en la mañana muy temprano. El grito que yo dí fue tan desconsolador, que recuerdo que todo el mundo alrededor volteó a verme. Era lo que yo menos me esperaba.

Pero lo más increíble de todo fue, que ese mismo día, mi tío Rivera también falleció, alrededor de las 5pm.

Las palabras de mi abuelita se cumplieron: ella tuvo que irse, para llevarse a mi tío. Fue un día muy duro. Dos muertes de personas muy queridas en la familia, sobre todo para mi tía y mis primos. 

Estas historias a mi me quedan muy grabadas. Yo creo fielmente en D-os, y estoy segura que la muerte de cada uno de nosotros está determinada por él. En cada Yom Kipur queda registrado en el libro de la vida si nos toca ese año o no el fin de nuestros días. Pero pareciera que hay personas muy especiales, que pueden negociar con D-os y llegar a algún acuerdo para cambiar ese registro. Yo creo que mi abuelita era un ser súper especial, y esa noche del viernes tuvo una junta con D-os...

viernes, 25 de agosto de 2017

Hace 20 años...

Cuando yo tenía menos de 20 años, era típico decir como algo lejano: "Hace 20 años que no te veo". Cuando cumplí 20 años, me impresionó decir: "Hace 20 años nací". Hoy digo: "Hace 20 años tuve a mi primera hija. Desde hace 20 años disfruto la mayor de las dichas: Ser madre". 

En mi vida tengo menos tiempo siendo madre que no siéndolo, pero no imagino la vida no siendo madre. Es el mejor regalo que me ha dado la vida, y me lo dio DOBLE. Lo máximo.

Siempre tuve claro que yo iba a ser madre. Si por alguna razón, D-os no me permitía concebir a mis propios hijos, yo estaba segura que adoptaría. Si tampoco conseguía casarme dentro de la edad productiva para tener hijos, estaba segura que haría lo que vi en una novela brasilera de los 90: Producción independiente. Pero D-os me concedió ambas   fortunas: Me casé y tuve a mis hijas de la manera convencional y más deseada.

Brendita fue muy deseada. Apenas dejamos de cuidarnos, quedé embarazada, gracias a D-os. Supuestamente, hicimos los intentos de que sea un varoncito. Se iba a llamar Gabriel.

Soñé que tenía un hijo varón mayor y una hembrita menor. El varón tenía el cabello ondulado. En esto no me equivoqué. Me hacían todas las supuestas pruebas, la de la cadena, la del lápiz, y todas decían que era varón. Los que, supuestamente, sabían de barrigas, decían que era una barriga de varón.

El doctor que me asistió en el embarazo confiaba más en mi "instinto" que en los exámenes. Cada mes me preguntaba qué pensaba yo que era mi bebé. Y yo respondía con toda la seguridad del mundo: Niño. La primera vez que me lo preguntó, aun muy al principio del embarazo, el doctor dijo: 80% niño por tu instinto, 20% niña por mis exámenes. En la medida que pasaban los meses, el porcentaje de niña iba subiendo, y el de niño iba disminuyendo. Fue en el séptimo mes que me dijo: "Ya no hay forma de sostener la idea de que tu bebé sea varón. Es 100% niña". Néstor y yo nos quedamos sorprendidos. Pero yo igual estaba feliz con la idea de tener una bebita. Al día siguiente le compré su primer vestidito. Hasta esa fecha solo le habíamos comprado ropa unisex y un trajecito de varón.

Los adornos del cuarto, la cuna, las sábanas fueron compradas unisex: blanco y azul muy claro. El azul nos gusta al papá y a mi, es uno de mis colores preferidos. El toque femenino lo hice en el color de las paredes: la parte inferior azul, y la superior rosado. Obviamente, la parte azul era más grande que la rosada. No me gusta el color rosado... Y creo que Brenda heredó este gusto.

Hasta el día antes de nacer Brenda, yo tenía claro lo siguiente:
- Si la bebé lloraba "sin razón", pues la iba a dejar llorando, porque seguro me estaba manipulando.
- La bebé iba a una guardería, y yo a trabajar. Yo amaba mi trabajo, y no me veía de ama de casa jamás.

Al día siguiente de haber nacido mi Brendita, mis ideas eran las siguientes:
- Un bebé no puede manipular tan chiquito. Seguro necesita algo, así sea un abrazo. Nunca la dejé llorando. No me arrepiento de haber cambiado la idea. 
- Para ese momento le descubrí un defecto al papá de mis hijas, que no me había percatado antes: No era millonario y no me podía mantener. Yo deseaba quedarme con mi hija todo el tiempo. El trabajo bajó a última prioridad. Por eso, cuando nació Sarita, busqué la forma de estar con ellas en esos primeros años. Tampoco me arrepiento de esta decisión. Brenda sí tuvo que ir a Guardería todo el día, pasaba más tiempo en mi trabajo que en la casa. Pero a sus 2 años de edad, estuve con ella y con Sarah gran parte del día, gracias a D-os y gracias a Néstor, por supuesto.

En fin, hace 20 años comenzó esta aventura. No hay manuales para ser madre. Por eso toca ir creciendo junto a los hijos. Seguro nos equivocamos muchas veces, pero siempre actuamos con la mejor de las intenciones, y buscando que en el futuro sean personas de bien, integradas activa y positivamente a la sociedad, nada fácil, tampoco, de llevar.

Sé que siempre digo lo mismo, pero es que cada vez lo siento más, cada año que pasa lo confirmo: Hija bella, me siento muy orgullosa de cómo eres, de todo lo que has logrado, de la persona en la que te estás convirtiendo. Adoro verte, escucharte, saber de ti. Eres, junto a tu hermana, mi mejor película, mi mejor obra de teatro, mi mejor libro. 

Te amo con locura y deseo que tengas una vida larga, llena de alegrías, de amor, de amigos, de salud, de prosperidad, de aventuras deliciosas, y que yo las disfrute también, lo más posible. Ustedes son mi alegría.

¡Te amo infinito!

jueves, 17 de agosto de 2017

Siempre tengo dos hijas... Pase lo que pase...

Imagino que el nombre de esta entrada les suena raro, pero es que hay veces en que enfrentamos situaciones, que amerita dedicarle casi toda la atención a una de las hijas, pero no podemos jamás olvidar que tenemos a la otra hija, también. El impacto de no considerarlo puede ser peor que la situación que estemos enfrentando. Y dependiendo de la edad de los hijos, una forma de estar pendiente del otro hijo, es mantenerlo al tanto y hasta pedir su opinión.

Les cuento algo que me pasó, y me hizo darme cuenta de esto:

Hace muchos años, Brenda, que tendría como 6 o 7 años, empezó teniendo una fiebre leve pero constante. El primer día pensé que era algo que pasaba rápido, al segundo día, me puse mucho más alerta, y al tercero llamé al doctor. Él me dijo que aun no puede saber qué es, que puede ser Dengue. Tenía que esperar 5 días y hacerle los exámenes de sangre. Ella no tenía ningún otro síntoma. Solo la fiebre, que no pasaba de 38°.

Al quinto día fui a la clínica, ya Brenda estaba muy débil, solo quería mantener los ojos cerrados y acostada. Le hice los exámenes, y nos quedamos  todo el día en la clínica, esperando los resultados. No me quería alejar de la clinica, porque ella estaba muy débil. 

Cuando teníamos el resultado, el doctor me dijo: No es dengue, es una infección en la sangre, y la mejor forma de tratarlo es con antibiótico intravenoso, para atacarlo rápido. La dejaron hospitalizada en emergencia, para que reciba el antibiótico. 

Lo que yo deseaba era estar todo el día al lado de Brenda. Era la primera vez que se me enfermaba así, y no sabía qué era exactamente. Me creaba mucha angustia y ansiedad su estado. 

Al día siguiente, Sarah tenía una competencia de natación. Sarah tendría como 4 o 5 años. Era muy pequeña y no entendía que yo iba a faltar a su competencia. Para ella era un evento muy importante, era una de sus primeras competencias. Aun no estaba nadando tan bien como para ganar alguna serie, pero para ella importante que yo la viera.

Si me preguntabas en ese momento, lo que yo quería hacer, quería estar con Brenda. Estaba muy angustiada por ella. Pero qué me tocó hacer? Acompañar a Sarah, en su competencia. ¿Estaba enfocada en la competencia? Casi no. Tenía la cabeza metida en la enfermedad de Brenda. Pero Sarita estaba muy contenta y sé que si yo no hubiera estado con ella, se habría puesto muy triste, sin entender por qué no pude acompañarla.

La verdad es que Brenda no me necesitaba, estaba muy bien atendida, y acompañada por su padre. Creo que se hizo lo correcto. Yo ahí no aportaba nada. El querer estar con ella, era por mi tranquilidad. Por eso lo más fácil para mi era estar con Brenda, y quizá por egoísmo de mi parte. Mi tranquilidad era mayor si podía ver a Brenda a cada instante. Pero para el beneficio de mis hijas, el óptimo beneficio, hablando como Ingeniero en Computación, lo ideal era que yo acompañara a Sarah.

¿Por qué cuento esto ahora? Vuelvo con las elecciones regionales. Lo más fácil para nosotros es molestarnos con la MUD y no ir a elecciones. Abandonar el resto, y solo enfocarnos en lo mal que nos sentimos y hablar mal de la Oposición. Es un sentir justo, válido, totalmente entendible.

Pero estamos abandonando a todos los estados de Venezuela. Estamos olvidándonos que en Táchira, por ejemplo, hay un gobernador que arremete contra el pueblo miserablemente, solo por ser un pueblo opositor. Olvidamos que en Caracas podemos protestar, más o menos, porque la policía de Baruta, de Chacao, y de Sucre nos lo permite y hasta nos acompañan. 

Ayer fui a una asamblea de ciudadanos y las preguntas se hicieron antes que las exposiciones de los diputados. Una persona dijo: "Yo pienso que la MUD ha metido la pata hasta el fondo, se ha equivocado en todo y yo no la apoyo, pero voy a votar porque, aunque venga uno de la MUD mediocre como gobernador, y no haga nada bien su gestión, por lo menos sé que no me va a querer matar porque somos del mismo bando. Solo por eso voy a votar, para tener gente de mi bando en las gobernaciones".

Obviamente, yo no estoy de acuerdo con este señor, porque yo sí pienso que la MUD ha hecho todo lo que ha tenido que hacer. Pero han sido tan inocentes como nosotros ante las reacciones del gobierno, pero si alguien que lea esto piensa como el señor, piense también en su argumento para participar en las regionales. 

Atienda todos los frentes, como una madre atiende a todos sus hijos: moléstese con la MUD, proteste, salga a la calle, twitee lo que le provoque, discuta con la gente para buscar alternativas de salida, y vaya a votar, no abandone a las gobernaciones, que también lo necesitan.

viernes, 4 de agosto de 2017

Estamos haciendo historia...¿Pero qué hacemos ahora?

Días atrás escuché al joven diputado Miguel Pizarro diciendo algo que me emocionó muchísimo: "En algunos años, cuando tenga a mis hijos, y estén estudiando en historia, cómo se derrumbó la última dictadura de Venezuela, le voy a decir: guarda ese libro, que esa parte de la historia la escribí yo y te la puedo contar".

Me encantó porque habla de hijos, mi tema favorito, y porque yo hice este blog para eso, para contar mis historias.

En verdad vamos a tener mucho que contar, unas de las que nos vamos a sentir orgullosos y otras que nos van a entristecer tanto...

Estoy segura que Venezuela va a volver a ser un gran país, y el venezolano va a ser, otra vez, alguien bondadoso, empático, chicharachero, cálido, y los turistas se quedaban a vivir acá. Éramos los latinos más cálidos del continente, y los volveremos a ser.

Yo suelo ser muy optimista y veo los lados buenos de las situaciones. Trato de no quejarme e intento ir pa'lante siempre, no quedarme dando vueltas en lo malo. Las pocas veces que me he quedado enganchada en eso, no me ha ido bien...

En estos momentos no me siento tan optimista, y cuando me preguntan qué creo que va a pasar, ya no me siento en la capacidad de pronosticar algo. Me siento que no tengo idea qué puede pasar, pero estoy tratando de entender por qué pasó lo que pasó y cómo debemos proceder.

Primero hay que entender que nuestro enemigo es lo más malo que puede existir. Como lo describe Laureano Márquez en https://www.instagram.com/p/BXV2o52lh6l/. Y nosotros no tenemos la capacidad de prever lo que tiene planeado, porque nunca nos imaginamos esas clases de maldades. 

Yo imagino que esto es como cuando secuestran a un cercano (D-os nos salve de esto), y no sabes si pedir ayuda a la policía, a un experto en negociar con secuestradores o hacerlo tú mismo, porque no sabes quién puede cometer el error que ocasione el peor escenario.

Nadie sabe qué hacer. Y por eso cada opinión debe ser respetada, aunque no sea compartida.

A mi parecer, la Oposición hizo todo lo que tenía que hacer, antes de la elección de la ANC. Tan bien lo hizo, que nos sorprendimos de lo rápido que la opinión internacional se manifestó. Es como cuando una espera la llamada del novio, pegada al teléfono: apenas suena, uno responde, ni repica. Así estaban todos lo países. Y ese interés no llegó solo: "Vamos a ver qué pasa en ese país llamado Venezuela, al norte de América del Sur". ¡No! La publicidad que se hizo y el Lobby fue tal, que todos estaban pendientes de los acontecimientos. Casi como un mundial del Foot ball. ¡Bravo a la dirigencia opositora!

Hay algo que también tenemos que entender: el gobierno sí sabe cómo nosotros vamos a proceder. Así que saben qué hacer y decir, para que actuemos como ellos quieren. Somos totalmente transparentes para ellos.

Yo confieso que me creí todos los rumores, antes del 30J. Los humos blancos de Bocaranda, que el TSJ iba a anular la ANC, que Maduro estaba en Cuba, que los militares nos iban a apoyar... Todooo. Y nada pasó. La ANC se instauró. Ahora no sé si creerme que me van a quitar la patria potestad de mis hijas, que me van a poner a vivir 3 familias en mi casa, que me van a anular el pasaporte, pero todo esto asusta, y hace que uno desista y quiera irse. Lo que ellos quieren que uno sienta... y haga el que pueda. Es uno menos en su contra...

¿Qué he entendido yo? Que toda reacción natural, "correcta" y lógica que tengamos, es la que ellos esperan y por eso hacen lo que hacen. Entonces, a partir de ahora debemos eliminar la impulsividad y revisar todo con 85 ojos, y los 6 sombreros diferentes (https://www.leadersummaries.com/ver-resumen/seis-sombreros-para-pensar).

Yo también creí que el cambio comenzaba en Agosto de este año, pero no. Ahora entiendo que falta, y puede ser mucho más de lo que pensábamos, y la situación se puede poner peor de lo que esperábamos. Si no estás dispuesto a aguantar, empieza a planificar seriamente tu plan B. 

El siguiente paso que nos plantea el gobierno es elecciones regionales. ¿Qué espera el gobierno de nosotros? Que nos neguemos a participar. Yo ahora me atrevo a creer que el fraude fue tan descarado para que todos, absolutamente todos, digamos que con un CNE tramposo no vamos a elecciones de nada. Ya nadie tiene dudas que el CNE es un fraude. Lo que pasó es surrealista, no hubo ninguna intención de disimular. Ellos buscaron que nos aseguráramos que este CNE es capaz de cualquier fechoría, para inspirar toda la desconfianza.

Entonces, ¿Vamos a hacer lo que ellos esperan que hagamos? Yo pienso que no. Debemos jugar nuestro juego y el de ellos. Pero nos van a inhabilitar o meter preso a los candidatos. Sï, es verdad. Pero si no vamos a las regionales, vamos a tener un CNE trabajando solo, como el 30J, y con resultados como la Asamblea del 2005. No estamos avalando al CNE, lo estamos enfrentando. Le estamos cortando su libertad de acción, lo estamos acorralando, como en las elecciones del 2015 para la AN.

Por favor, le pido a toda la dirigencia opositora: postulen a sus candidatos, y sigamos dando la lucha desde la calle, desde la AN, desde el exterior. Hagamos lo correcto y unidos.

Por una Venezuela libre y llena de todos nuestros amigos y familiares que se fueron, buscando Calidad de vida, salud, seguridad, etc. Todo muy bien justificado.

sábado, 22 de abril de 2017

Sarah cumple 17 años, y vuelve a demostrar su valentía

Así como ver a tu hijo feliz, satisfecho, llevando adelante sus proyectos te hace el ser más feliz de la tierra, ver a tu hijo frustrado y no poderlo ayudar, te hacer sentir una de las tristezas más grandes.

En mi particular, he tenido momentos muy tristes en la vida, como cuando falleció mi papá, cuando me divorcié, cuando tienes conflictos con los seres más queridos. He tenido momentos de mucha angustia, como cuando a mi mamá la operaron del corazón, recientemente. He tenido momentos de mucha frustración y de impotencia, donde no encuentras la forma de solucionar la situación. Pero la tristeza que embargaba todo mi cuerpo, las ganas de llorar constante, y la frustración que sentí semanas atrás, no recuerdo haberlo sentido antes.

Te das cuenta que los hijos son una extensión de ti mismo, pero con la sensibilidad multiplicada, elevada a una altísima potencia. Lo que les pasa a ellos, tú lo sientes muchísimo más. Ellos pueden reclamarte que no los entiendes, pero la verdad es que ellos no saben cuánto sentimos lo que ellos sienten. 

Sarita estuvo desde el año pasado preparándose para las competencias BEO, en Inglaterra. La expectativa: una experiencia inolvidable, única para mi hija. Compartir 2 semanas con 18 chicos, 2 maestras, con los que han venido trabajando por más de 6 meses, preparando cada competencia. Y demostrando que les había tocado un grupo de chicos maravillosos. Descubrieron la mejor faceta de las estrictas teachers del colegio, Carolina y Sandra (vale decir que Sandra es la  madre de Carolina). Detrás de estas dos maestras estrictas, descubrieron que hay 2 personas llenas de amor, de ganas de ayudar, llenas del más puro sentimiento de empatía y comprensión. En mi particular, estaba muy confiada en dejar viajar a mi hija con estas 2 personas maravillosas. Adicional a todo esto, también estaba que el sueño de mi hija, de viajar con su mejor amiga, se iba a cumplir.

Muy, pero muy lamentablemente, la profesora Carolina presentó una situación de salud muy grave 2 días antes del viaje, y la visa de mi hija, para entrar a UK, estaba condicionada a entrar con Carolina. La tristeza y preocupación que nos dio al ver el sufrimiento de estas 2 maestras maravillosas, por la enfermedad de Carolina (recuerden que Carolina es hija de Sandra), nos hizo pensar que todo esto iba a ser entendido en la Aduana de UK. Fuimos a la embajada y a las oficinas de emisión de Visa, y no había nada que podía hacer, antes del viaje. Por lo que decidimos arriesgarnos a enviar a Sarah a su tan esperado viaje. La llenamos de papeles: Permiso notariado para viajar con Sandra, informes médicos de Carolina, copias de todos los documentos, partidas de nacimiento. Buscando demostrar que somos los padres y que estamos de acuerdo que nuestra hija viaje con Sandra, a pesar de que la visa indica que la compañía era Carolina. Además, otros chicos tenían a Sandra como acompañante en su visa.

Llegó el día del viaje: sábado, 1ero de Abirl. En Caracas no hubo objeción, pero en Bogotá no la dejaron montar en el avión. Le tocó a mi hija quedarse solita en Bogotá, mientras sus compañeros y la teacher Sandra volaron hacia UK. Esa noche me fue imposible dormir, solo pensando en la desgarradora tristeza y frustración de mi hija, y en no saber en manos de quién estaba mi hija. La cuidaron 2 aeromozas, muy amables y atentas, siempre dispuestas a responder los mensajes que les mandaba por Whatsapp, en horas de la madrugada, hasta que se montara en el primer avión del domingo, para que la devolviera a Caracas. Básicamente, mi hija fue deportada de Colombia a su país.

Desde ese momento, sentía una tristeza sin control. No podía dejar de llorar a cada instante. Fuimos a la embajada de UK, el lunes a primera hora. Nadie nos dio un teléfono, un nombre para contactar. Solo pedíamos una enmienda a la visa, para que pueda viajar sola o conmigo. La única respuesta recibida era: volver a solicitar la visa por la aplicación. Pero esto duraba entre 7 y 9 días, ya casi al regreso del viaje.

Yo pienso que hicimos todo lo posible: enviar correos a todas las direcciones que nos dieron, llamar a todos los teléfonos que nos recomendaron llamar, llenar toda encuesta que evaluaba el servicio de Visas, mencionando lo que estaba pasando, twitters y mensajes de Facebook a todas las direcciones relacionadas a la Embajada de UK, en Caracas y en Bogotá, y las respuestas eran solo mensajes automáticos o nada.

Ya para el miércoles, 5 de abril, sentí que no había más nada que hacer, y nos dijimos que, aparentemente, había que aceptar las no respuestas y entender que no le tocaba viajar a Sarita. A todas estas, la actitud de Sarah era mucho más serena que la mía. No estaba feliz, pero decidió pasar la página y organizar su cumpleaños, que era el jueves 6 de abril, al día siguiente. Yo, en cambio, no salía de mi tristeza. Pero lo que más me ponía mal era que no tuviera respuesta de nadie.

Esa mañana del miércoles decidí enviar un último correo desde el corazón:
Buenos días!
Con todo respeto, me gustaría saber por qué no pueden responder a nuestros correos.
En el grupo donde viajaba mi hija habían visas condicionadas a viajar con la otra profesora. La visa de mi hija estaba condicionada a viajar con la profesora que, lamentablemente, enfermó. Qué tan complicado es entender que estas cosas pueden pasar y que las opciones que les damos para poder viajar están totalmente avaladas por ustedes:
- Permitir viajar con la otra profesora: mi hija tiene una visa aprobada y la otra profesora acompaña a otros chicos
- Permitir viajar conmigo, su mamá: mi hija tiene una visa aprobada y yo tengo pasaporte español, por lo que no necesito visa.
Cómo puede ser que una organización llevada por seres humanos, no pueda entender situaciones humanas y ayudar a que la solución fluya. Solo pido una de las siguientes cosas:
- Hacer una excepción para que mi hija hubiese viajado el sábado con la otra profesora - Negada en el aeropuerto de Bogotá
- Hacer una enmienda a la visa para que viaje conmigo - No hubo respuesta
- Emitir una visa nueva donde mi hija viaje sola o conmigo, pero que me den una respuesta esta semana - La respuesta fue: la visa dura 5 días hábiles mínimo sin excepción. Viajar la semana que viene ya no valdría la pena porque la competencia empieza hoy y todos los eventos donde mi hija participa son esta semana y principios de la que viene.
Por qué tanta deshumanización en un proceso donde los que participamos y los que podemos tener situaciones somos humanos?
Todavía estoy a tiempo. Tengo cita de visa el viernes en Bogotá. Si me dan la opción de responderme con la visa el mismo viernes, viajo a Bogotá mañana jueves y embarco a mi hija el viernes mismo o el sábado a UK.
Quedo muy atenta y esperando una respuesta humana a este correo.
Saludos, Simy Blomer B.

En verdad, lo hice más por desahogo que esperando una respuesta. Pero ese mismo día, a las 2:30pm, recibí una respuesta de la embajada de Bogotá:

Dear Ms Blomer, 
Thanks for your email.
From the emails provided, I cannot see the details around the applications. If you can provide me with the GWF references then I can look into it further?Having said this, if you can be in Bogota by tomorrow Thursday (between 0900 and 1000 in the morning), pay for the Super Priority fee, in addition to the normal visa fee, we will have your application decided by Friday morning. You will also need to bring the passport (with visa) for your daughter, so that we can cancel this one, and print a new one. If you arrive in Bogota on Friday, this will be too late. We understand that there are personal circumstances where people do get sick, but I do hope you understand this is not something we can do all the time, and that we are doing this exceptionally.Please email me with a mobile number I can ring you on.Best Regards,UKVI Bogota
Alguien en la embajada bajó la barrera. Alguien mostró su lado humano. ¿Qué creen? Por supuesto volví a llorar, pero de alegría. Sentí que mi cuerpo volvió a tener vida, alegría.

Desde ese  momento, empecé a planificar nuestro viaje a Bogotá. 

Los papás de BEO, el más bello equipo que he podido conocer, me apoyaron en todo: uno me consiguió el pasaje para el día siguiente, otro me consiguió el permiso de viaje del menor para ese mismo día, otro me consiguió quien me llevara al aeropuerto, a pesar de haber una marcha. A las 8pm tenía todo listo. Faltaba solo hacer las maletas, organizar la casa para dejar a mi hija mayor, Brenda, en casa solita, y cerrar algunos pendientes del trabajo. También debo agradecer a mis jefes, que me otorgaron los días de vacaciones, sin aviso de antelación.

Al día siguiente,  jueves 6 de Abril, estábamos en la embajada de UK de Bogotá a las 3pm, entregando el pasaporte, con el compromiso de obtener la visa ya aprobada el día siguiente, a las 10am, y así fue.

Este jueves era el cumpleaños número 17 de Sarah. Y mi hija actuó con una madurez, con una sencillez, con una humildad, que no esperaría de una adolescente de 17 años. Ella volvió a demostrar su capacidad de sobrevivir ante situaciones nada favorables, por su capacidad de aceptación, pero a la vez de luchar por sus metas.

Después de solucionar algunos percances con el pasaje de Avianca, logramos que Sarah viajara a Inglaterra el sábado en la noche, y se incorporara a las actividades de BEO el domingo 9 de Abril.

Yo no tengo más que agradecer. Toda esta aventura me ha dejado solo grandes enseñanzas: 

  • D-os es quien decide todo. Desde que supimos que Sarah se quedaba en Bogotá no paré de leer los salmos, de pedirle a D-os que nos ayudara.
  • Descubrí que estamos rodeados de personas maravillosas, dispuestas a apoyarnos de forma incondicional. ¿Por qué no ser uno como estas bellas personas? Los amigos que estaban súper pendiente, los papás de BEO, las teachers, y especialemente, Sofi y Salva, gracias por más que acompañarme en esta aventura.
  • Los hijos son nuestros maestros siempre.
  • La humildad es la mejor llave, para abrir las puertas.
  • La empatía es la mejor respuesta que uno puede recibir.
  • Los padres (papá y mamá) necesitamos trabajar siempre en equipo por nuestros hijos. Gracias, Néstor, por todo tu apoyo en esta aventura. Estuviste siempre ahí, para lo que necesitara.
El cumpleaños de Sarita no fue festejado en su día, pero sé que este cumpleaños va a ser inolvidable, pero por todo lo bueno que se logró y que se vivió.



jueves, 15 de septiembre de 2016

¿Y si tu hijo viene con Síndrome de Down?

"Pues bienvenido será. Yo jamás lo abortaré. Si D-os me lo envió así, por algo será. Y será un hijo muy amado, como su hermanita."

Esto fue lo que respondí, cuando se me explicó por qué debería hacerme la prueba del líquido amniótico, cuando estaba embarazada de Sarita. Yo tenía 35 años, y era muy recomendable hacerse esa prueba.

Yo no me quería hacer esa prueba. No la veía necesaria. Si me enteraba en ese momento que Sarita venía con Síndrome de Down, igual la iba a tener. Nada haría que la abortara. Al final, fue tanta la insistencia que decidí hacerme la prueba, pero dejando claro que era solo a modo informativo. Nada haría que cambiara mi decisión. Iba a hacer la prueba en contra de mi voluntad.

Llegó el día de la prueba. Fuimos al consultorio del doctor. Lo primero que hace es un eco para ubicar a Sarita, y decidir dónde hacer la punción. Sarita estaba dormidita en la parte baja del abdomen. Por lo que prepara todo para hacer la punción en la parte alta. Cuando va a empezar a hacer el proceso, Sarah se despierta y cambia su posición, se movió para donde iba a hacerse la punción. Cambiemos el lugar, dice el doctor. 

Para sorpresa de todos, cuando la aguja empieza a entrar, Sarita decide acercarse a la aguja y buscar como jugar con ella... Paralizados todos... Susto... Tensión... el doctor suelta la aguja y esta empieza a moverse sola... 

El doctor, sabiamente, decide parar la prueba... No se pudo hacer... No tengo idea si fue por mi deseo de no quererlo hacer, pero yo me sentía aliviada...

Mi hija nació sin el Síndrome, gracias a D-os. Su nacimiento lo relato en otro de los post. Pero siempre me pregunto: cómo habría reaccionado yo si tuviese un hijo con condiciones especiales? Cómo habría llevado la vida? Cómo lo habría guiado?

En estos días he estado enganchada con la historia de una niña preciosa, llamada Ángela, de España, Leon. He visto como su padre, José Carlos, y su hermanito, Darío, llevan una vida normal y maravillosa con Ángela. Ella es una niña especial, no por su condición si no por lo que inspira a todos los que la rodean, por lo que uno siente cuando lee sus historias, por la dulzura que tiene siempre en su carita. Yo habría querido llevar así mi vida, si me hubiera tocado un hijo con condiciones especiales. Que la vida siga normal, que mi hijo especial sea tratado como un niño normal. Que las personas que lo rodean lo vean con naturalidad. Nada de lástimas. Y menos aun, excluirlo de alguna actividad...

José Carlos, gracias por darnos un ejemplo de inclusión. D-os quiera que tu historia corra por todos los países del mundo, sea traducida a todos los idiomas, para que todos los niños con Síndrome de Down crezcan como está creciendo Ángela. La gente debe saber que estos niños son unos angelitos y llegan para sacarnos lo mejor de nosotros mismos. Es un regalo maravilloso.

Por favor, sigan a Ángela por todas las redes y háganse eco de esta bella historia: 
http://www.sindromecontenta.com/
http://sindromeddown21.blogspot.com/
https://www.facebook.com/sindromeddown21/
@sindromeddown21